Entrevista Fotomatón a Liz Lobato

Entrevista Fotomatón a Liz Lobato por Jorge Castillejo

Una de las participantes este año en “Actores tras la cámara” es Liz Lobato, que, al margen de su faceta como actriz o presentadora televisiva, se siente directora. En el festival hemos podido disfrutar de Danzantes, uno de los tres cortos de ambiente rural que ha rodado en blanco y negro en el pueblo de Villacañas con actores no profesionales. Antes de viajar al Festival de Derechos Humanos de Dublín con su último corto, Padres, nos dedica unos minutos.
Casi podría decirse que La Quela, … cuando truena y Danzantes forman una especie de curiosa trilogía.
Sí, guardan continuidad de espacio y tiempo (transcurren respectivamente en los años veinte, cuarenta y sesenta). Son historias pequeñas, protagonizadas por gente de pueblo. En el primero hay una niña que quiere una muñeca. En el segundo, un cura que quiere feligreses. Y en el tercero, un niño que quiere danzar.
¿Te resulta más atractivo el ámbito rural que el urbano?
Sí, me parece que en el ámbito rural estas pasiones pueden se retratadas de un modo más nítido nítida. En el mundo rural no hay nada que entorpezca nuestra percepción de la historia de la niña y la muñeca. Lo único que ocurre es lo que se opone a su deseo, pero eso nos interesa verlo.
¿Te sientes más a gusto como actriz o como directora?
Me gusta mucho todo, dirigir y actuar. Se trata de contar una historia, bien desde un solo punto de vista o desde muchos. Me gusta rodar y tener el control del ritmo de una historia. Y me gusta actuar y no tener absolutamente ningún control ni responsabilidad sobre el trabajo del resto del equipo.
En casi todos tus cortos aparecen niños. ¿Es complejo trabajar con ellos?
Es muy tenso, hay que estar muy alerta. Es como trabajar con animales. En cualquier momento, se te van para otro lado. Con un niño no tienes un control de la situación nunca.
Todos tus cortometrajes tienen que ver con vivencias personales. ¿No es así?
Sí. La Quela, por ejemplo, era una historia que me contó mi tata que le pasó cuando era pequeña. Danzantes está inspirado en una cosa que le pasaba a mi hermano con un amigo gitano. Mi hermano tenia una casa subterránea con una cama antigua dentro y su amigo, cuando necesitaba dinero, iba, se la robaba y se la vendía otra vez luego. Y Padres, mi cuarto corto, es mi vivencia personal de un proceso de adopción. De hecho, el día que me fui a Etiopía a por mi niña le dieron a Padres su primer premio en Italia.

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